Generación 'Champions'

  • Cuatro andaluces logran seis millones de euros de los programas Consolidator y Starting Grants creados por el Consejo Europeo de Investigación para retener y respaldar a científicos de trayectorias sólidas y gran proyección · La historiadora de la Pablo de Olavide Bethany Aram se convierte en la primera universitaria andaluza con una Consolidator Grants y dos millones de euros para apoyar su actividad científica · Los biólogos David Posé y Diego Romero, de la Universidad de Málaga, y el matemático Francisco Gancedo, de la Universidad de Sevilla, consiguen el respaldo de la línea Starting Grant y entre 1,1 y 1,5 millones de euros.

Bethany Aram (Pablo de Olavide), Diego Romero y David Posé (Málaga), y Francisco Gancedo, abajo (Sevilla). / JAVIER ALBIÑANA - JUAN CARLOS MUÑOZ

Cuatro andaluces juegan en la champions league de la ciencia europea: Bethany Aram, David Posé, Diego Romero y Francisco Gancedo. Juntos valen seis millones de euros. Es el dinero que el Consejo Europeo de Investigación (European Research Council, ERC) acaba de poner en sus manos tras dejarse seducir por proyectos que están llamados a situarse en la vanguardia científica.

Bethany Aram es la primera investigadora que consigue traer a Andalucía un proyecto Starting Grants, línea creada para favorecer la retención de talento en la Unión Europea ofreciendo a doctores con entre siete y 12 años de trayectoria y buen currículum financiación suficiente para que consoliden sus equipos científicos y líneas de investigación.  

Historiadora de la Universidad Pablo de Olavide, Aram ha logrado dos millones de euros para poner en marcha un proyecto que aborde lo que denomina la primera globalización, o sea el primer contacto entre Europa, América, África y Asia en los siglos XVI y XVII en Panamá. Su objetivo no es solo revelar las relaciones humanas, comerciales y culturales, sino generar una nueva metodología que conjugue la investigación arqueológica con la documental, y crear una gran base de datos de acceso público con toda la información.

La convocatoria de 2014 de la línea Starting Grants, resuelta en marzo de este año, contemplaba un presupuesto de 713 millones de euros. Concurrieron 2.528 científicos, de los que fueron seleccionados 372, considerados por la propia Comisión Europea “investigadores top”. En este grupo únicamente hay 33 españoles, de los que 11 pertenecen a instituciones científicas públicas y privadas de Cataluña y siete a diferentes centros del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Por países, se colocan en cabeza los proyectos liderados por alemanes (69), seguidos de franceses (44) y británicos (37). España ocupa el cuarto lugar.

Si la línea Consolidator está pensada para dar el empujón definitivo a investigadores que acrediten “independencia y madurez científica”, en resumen que tengan líneas de trabajo propias y desvinculadas de sus directores de tesis, el programa Starting Grants tiene en su objetivo a doctores con entre dos y siete años de experiencia científica “con una trayectoria profesional muy prometedora” y un proyecto de gran impacto. A la convocatoria de 2014, resuelta en diciembre, se presentaron 3.200 proyectos. Únicamente 328 fueron elegidos. Es decir 90 de cada 100 tuvieron un no por respuesta. Para esta convocatoria la Comisión Europea dispuso un presupuesto global de 485 millones de euros.

Veinte de los 328 Starting de 2014 son españoles. Entre ellos figuran los andaluces Francisco Gancedo, de la Universidad de Sevilla, y David Posé y Diego Romero, de la Universidad de Málaga. El primero dispone de 1,1 millones de euros y cinco años para investigar en el campo de las ecuaciones vinculadas a la mecánica de fluidos. Posé, que cuenta 1,5 millones de euros, trata de avanzar en el conocimiento genético de las fresas y Romero, también con 1,5 millones, tiene como objetivo descubrir las relaciones que se establecen entre las comunidades de bacterias y las plantas.

Tras los cuatro investigadores andaluces que han triunfado en las convocatorias del año pasado del Consejo Europeo de Investigación se advierte un perfil común: jóvenes, trayectoria internacional, publicaciones de gran impacto,una personalidad audaz y un proyecto rompedor.

“Soñaba qué podría hacer con recursos”, admite Bethany Aram. “Hay tantas restricciones económicas y burocráticas para investigar y compartir el conocimiento que planteé un proyecto sin pensar en todas las limitaciones que ahora condicionan el sistema”. También le empujaba en su empeño conseguir recursos “porque en las cricunstancias actuales hay científicos sin salida, gente extraordinaria y con una gran capacidad que se ven expulsados del sistema o desaprovechados”.

Para Francisco Gancedo los exclusivos y generosos fondos del ERC eran la oportunidad para lograr “estabilidad” y hacer la investigación que le interesa “con la ventaja de despreocuparme por la financiación”. En términos similares se expresa Diego Romero cuando subraya que tenía claro cuál era su proyecto científico pero que no encontraba una fuente de recursos suficiente para llevarlo a cabo o, como concluye David Posé, “era la manera de crear mi grupo y hacer algo nuevo”. En todos los casos aluden al interés de aplicar en nuevas líneas científicas el conocimiento aprendido durante sus recorrido internacional.

La trayectoria internacional de Bethany comenzó en su país de origen, Estados Unidos, durante su etapa formativa en las universidades de Yale y Johns Hopkins, donde le dirigió su tesis el hispanista británico Geoffrey Parker, con quien ha mantenido relación científica después de afincarse en Sevilla.

Los beneficiarios de las Starting Grants tienen en común haber iniciado al concluir el doctorado una carrera internacional meteórica. David Posé trabajó durante años en el instituto Max Planck, en Alemania, Diego Romero en la Escuela de Medicina de Harvard y Francisco Gancedo en la Universidad de Chicago. Los motivos personales fueron significativos en los tres casos para volver a Andalucía. A su regreso, con poco más de 30 años, ya habían estampado su firma en publicaciones del porte de Science, Nature, PNAS o Annals of Mathematics.

Esta trayectoria y estas publicaciones han pesado en su currículum ante los examinadores europeos. “Los artículos en Nature, como primer autor, y Science, como colaborador, me han abierto las puertas”, admite David Posé.  

La primera investigadora de una universidad andaluza con el marchamo Consolidator Grants y los tres científicos respaldados con las Starting Grants se suman a un equipo en el que hasta ahora únicamente jugaban los investigadores de la Universidad de Sevilla Ricardo Pardal y Pablo Huertas, la científica de la Universidad Pablo de Olavide Sofía Calero y experto en física atómica de la Universidad de Granada Daniel Rodríguez.


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