Ideas con premio

  • Las universidades han virado desde el desapego inicial al furor por el emprendimiento. Esa evolución comenzó premiando las mejores ideas de negocio, iniciativa a la que se ha sumado después la formación, creación de infraestructuras y búsqueda de la financiación, hasta convertir el emprendimiento en cuestión trasversal.

Hace 20 años aspirar a crear una empresa en el seno de la universidad era una rareza. El personal docente e investigador, salvo excepciones, consideraba semejante hazaña un dislate. A los alumnos tampoco les interesaba la aventura de la empresa, una ambición estrambótica para una sociedad que tenía idealizado al funcionario.

Aquel desapego, sin embargo, se ha convertido ahora en furor. Todas las universidades tienen entre sus objetivos el emprendimiento, todas disponen de recursos, líneas de actuación y estrategias. Una muestra de ese cambio cultural se aprecia en la Universidad de Málaga. En 1997 fue pionera en la creación de un programa dirigido a captar. Los primeros años apenas si se presentaban un par de decenas de proyectos. Los últimos en cambio han sido más de medio centenar. En la Universidad de Sevilla, por ejemplo, la novena edición del programa US Emprende ha concluido con 200 proyectos.

El apoyo al emprendimiento universitario comenzó precisamente ahí: captando ideas. El paso posterior fue la creación de líneas de formación dirigidas a emprendedores y la construcción de espacios donde alojar los proyectos y tutelarlos.

La Universidad de Cádiz, origen entre otras de la compañía Carbures una de las pocas iniciativas universitarias que cotiza en el Mercado Alternativo Bursátil, ha habilitado el mes de julio para dar formación a todos los participantes en el concurso de ideas Atrébt, tanto en el apartado dirigido a proyectos de las áreas de ingeniería y ciencias, como de humanidades. Los ganadores del último concurso de spin-off de la Universidad de Málaga disponen de alojamiento en la preincubadora que la institución tiene en el Parque Tecnológico de Andalucía. Esta universidad, además, ha logrado congregar en su concurso a todas las instituciones públicas y económicas de la ciudad que han articulado premios que comprenden desde determinadas sumas de dinero a incubación o tutelaje para los diferentes proyectos ganadores. (En la imagen superior fundadores y empleados de Arpa Solutions, spin-off creada en la Universidad de Málaga, especializada en aplicaciones de realidad aumentada que actualmente delegación en Silicon Valley (California, Estados Unidos) y actividad internacional).

El siguiente paso en este recorrido del emprendimiento universitario ha sido la búsqueda de financiación. La Universidad de Almería, que a lo largo de su historia ha sido el origen de 88 empresas de base tecnológica creó en 2010 en alianza con la fundación Mediterránea la primera red de business angels de la provincia con la finalidad de abrir canales de financiación. Hasta ahora ha realizado cuatro foros de inversión a los que han acudido 78 inversores interesados y 45 emprendedores, al tiempo que su red de mentores, de la que forman parte 34 personas, ha tutelado hasta ahora 35 proyectos, además de otros cuatro que son objeto de seguimiento en la actualidad. Este escenario ha sido el que ha permitido a la spin-off Breca Health Care captar a su socio capitalista que, finalmente, se ha acabado convirtiendo también en su director financiero.

Otro ejemplo similar es el de Inviert Lab que promueve la Universidad de Cádiz para reunir a promotores de proyectos empresariales e inversores.

Este círculo en pro de las spin-off se ha cerrado en las universidades con líneas de actuación dirigidas a sensiblizar al cuerpo docente para que promuevan el emprendimiento en todas las áreas de conocimiento. Un caso paradigmático es el de la Universidad de Jaén que acaba de fallar la primera edición del premio a los proyectos de fomento de la cultura emprendedora. El galardón ha sido para la profesora de Química Ana Domínguez Vidal que, junto a María José Ayora y Pilar Ortega, han puesto en marcha el proyecto Una experiencia de emprendimiento para estudiantes de Química.

Además, se han adjudicado también dos accésit a Eva María Murgado por la iniciativa La UJA emprende en Turismo y para Francisco Javier García por el proyecto Intervención y estrategias para la orientación profesional y la inserción laboral en el alumnado universitario. El caso del Centro de Profesorado de la Sagrada Familia de Úbeda.

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