INVESTIGAR EN JAÉN

Inteligencia ambiental al servicio de las personas

  • El grupo de investigación de la Universidad de Jaén SINBAD2 obtiene el primer Proyecto Europeo en I+D+i del Programa Horizonte 2020 para la institución

  • El objetivo es crear una red de intercambio de personal entre empresas, fundaciones y universidades para desarrollar tecnologías de recuerdo dirigidas a personas con demencia.

Macarena Espinilla, investigadora de la Universidad de Jaén. Macarena Espinilla, investigadora de la Universidad de Jaén.

Macarena Espinilla, investigadora de la Universidad de Jaén.

Tras poner al fuego la olla para hacer un puchero, María se da cuenta de que le falta un ingrediente básico. No se acordó de comprarlo. Rápidamente, decide acercarse a la tienda de la esquina para poder seguir elaborando su comida. Pero al abrir la puerta, un altravoz le avisa: la vitrocerámica sigue encendida. María vuelve a la cocina, apaga el fuego y, esta vez, ninguna voz suena con un aviso. Ya puede salir tranquila.

La secuencia descrita no es más que un buen ejemplo de cómo la tecnología puede ayudarnos a tener una vida más sencilla y evitar problemas. En este caso, orientada a la situación de muchas personas mayores, que por su avanzada edad pueden desarrollar problemas cognitivos o enfermedades como demencia. Es justo una de las aplicaciones sobre las que investiga la Universidad de Jaén (UJA) a través del grupo de investigación Sinbad2, que acaba de recibir uno de los proyectos europeos en I+D+i del Programa Horizonte 2020, el primero que obtiene la institución jiennense. El trabajo, que comenzará el 2 de enero de 2017 y finalizará tres años después, cuenta con algo más de un millón de euros de financiación.

El proyecto se titula The use of computational techniques to improve compliance to reminders within Smart environments y tiene como objetivo la creación de una red internacional e intersectorial para facilitar el intercambio de personal entre empresas, universidades y fundaciones. La intención última es progresar en el desarrollo de tecnologías de recuerdo dirigidas principalmente a personas con demencia y que se puedan desplegar en entornos de inteligencia ambiental. “La idea es la instauración de un conjunto de dispositivos, sensores y actuadores, dentro del domicilio de personas con demencia que permita recordarles sus actividades cotidianas como puede ser el horario para tomar sus medicamentos”, explica Macarena Espinilla, investigadora del Departamento de Informática y una de las participantes en este proyecto junto al investigador de la UJA Luis Martínez. Ambos trabajarán bajo el liderazgo y coordinación de Chris Nugent, catedrático de ingeniería biomédica de la Universidad del Ulster.

Chris Nugent, coordinador del proyecto. Chris Nugent, coordinador del proyecto.

Chris Nugent, coordinador del proyecto.

Macarena Espinilla viajará hasta Italia para formar parte de un intercambio en el que podrá conocer de cerca la realidad de una de las empresas del proyecto que elabora dispositivos de teleasistencia y la investigadora de la Universidad de Jaén recibirá conocimiento pero también podrá aportar el suyo ligado a la innovación para mejorar esos aparatos. Precisamente, la experiencia y el buen hacer de la institución jiennense le ha valido para forma parte de este proyecto, ya que el equipo de investigación lleva años trabajando en desarrollar aparatos que puedan "ayudar a personas mayores que sean capaces de vivir en su casa pero que puedan tener pequeñas dificultades", según apunta la docente.

El desarrollo de estas tecnologías se basa en la inteligencia ambiental, que consiste en el despliegue de sensores en un entorno para el desarrollo de unos procesos de razonamiento y una actuación posterior. Basta un ejemplo para comprenderlo: la UJA ha creado un pequeño apartamento donde todos los elementos llevan pequeños sensores, desde las puertas de las estanterías al frigorífico, los tenedores, el sofá, las luces, el microondas... Todo está interconectado para que todos estos objetos compartan información (cuando se abre y cierra una puerta, cuando hay alguien en el sofá, cuando está en funcionamiento el microondas) y, según las circunstancias, toman una decisión para actuar. Que, en el caso descrito al inicio de estas líneas, sería la voz que avisa de que la vitrocerámica está encendida. "Nuestro proyecto está basado en el internet de la cosas, es decir, que todos los objetos interactúan, comparten información para inferir algo mayor", explica Macarena Espinilla. "Es una tecnología que está en auge porque los sensores llevan ya un gran desarrollo durante muchos años y se han conseguido hacer pequeños, que consuman poca energía y sean muy baratos", añade la investigadora de la Universidad de Jaén, que pone como ejemplo que un teléfono móvil lleva incorporados ya una quincena de sensores.

"El objetivo final es siempre ayudar a las personas", subraya Macarena Espinilla, que mantiene contacto con entidades y empresas dedicadas al trabajo con personas mayores para mejorar el uso de estas tecnologías en base a sus necesidades. "Imagina una residencia con personas con discapacidad a quienes los cuidadores tienen que ir viendo cada cierto momento para ver cómo están en sus apartamentos. Si están monitorizados con sensores, es más fácil y mejor para todos. Inferir en el ambiente es el reto que tenemos por delante", concluye la investigadora.

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