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"El dinero motiva, pero no lo es todo"

  • Entrevista a María Jesús Moreno, coordinadora del Máster de Dirección y Gestión de Personas de la Universidad Internacional de la UNIA.

Imagen de María Jesús Moreno. Imagen de María Jesús Moreno.

Imagen de María Jesús Moreno.

María Jesús Moreno Domínguez es profesora de la Facultad de Ciencias del Trabajo de la Universidad de Huelva y, también, coordinadora del Máster de Dirección y Gestión de Personas que la institución onubense organiza junto a la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA). Hablamos con ella para conocer cómo ha arrancado la primera edición de este Máster oficial.

¿Ha habido demanda por parte del alumnado?

Sí, mucha. Hay 30 plazas, se han completado todas y hay mucha lista de espera. El trabajo de Recursos Humanos, por pura necesidad, está de moda por la situación actual del mercado laboral y la económica, así que se está demandando profesionales.

¿Qué perfil de alumnado participa?

Son personas que han estudiado Administración de Empresas, el Grado de Relaciones Laborales o las antiguas licenciaturas de Ciencias del Trabajo y Psicología, además de alguno de Derecho.

¿Cuáles son los objetivos de este Máster?

Los que hemos promovido este proyecto somos profesores de Recursos Humanos y de Organización de Empresas de la Facultad de Ciencias del Trabajo de la Universidad de Huelva (UHU). Aquí coincidimos docentes que trabajan las diferentes partes que afectan a los recursos humanos: la jurídica, la psicología social y la organización de empresas. Había una demanda de estudios así por parte de nuestros alumnos, pero en Huelva no tenían opciones, así que decidimos apostar por ello junto a la UNIA.

¿Cuáles son los principales aspectos que se impartirán en el Máster?

Lo primero que hemos hecho es proponer un plan de estudios muy dirigido a alumnado que venía de Administración de Empresas, Derecho, Psicología o Relaciones Laborales y queríamos ir algo más allá de lo que ya han visto en años previos. La Dirección y Gestión de Personas ha cambiado mucho en pocos años, basta ver cómo han cambiado las fórmulas para la selección de personal, así que hemos actualizado mucho los contenidos teóricos y académicos. Y lo más importante es que también hay una parte práctica que permite al alumnado participar en una serie de talleres y seminarios donde van a poder desarrollar sus capacidades y habilidades para gestionar un equipo: liderazgo, negociación, resolución de conflictos, gestión... Además, hay otra parte obligatoria de prácticas en empresas.

Entonces, hay una parte presencial y otra no.

Sí, los primeros meses, de noviembre a mayo, se imparte todo de forma online, son 27 créditos en total. A partir de mayo, se realizan los diversos seminarios y las prácticas profesionales, siempre facilitando al máximo la asistencia al alumnado a la hora de venir a Huelva.

¿Cuáles son las claves en la gestión de un equipo de personas?

Lo que siempre decimos a los alumnos y las alumnas es que, primero, hay que conocer la empresa al completo; no basta con conocer sus recursos humanos, también la empresa, su estrategia, su entorno... fundamentalmente porque el departamento de Personal tiene que ayudar a conseguir los objetivos de la organización. Y, para ello, además de conocer lo que pasa en toda la empresa, debe conocer los procesos para la gestión y dirección de personas. Queremos que dominen tres claves: la atracción, la retención, el desarrollo del talento. Es decir, que los mejores profesionales quieran venir a trabajar a la empresa y cómo mostrarla atractiva a través de cuestiones como la conciliación, flexibilidad, salario... También que se quieran quedar, que haya un enganche con la empresa; y, tercero, que sigan desarrollándose profesionalmente, que haya formación y puedan seguir aprendiendo.

¿Es más difícil de lo que parece gestionar personas?

No se trata de ser buena gente y ser colegas de los trabajadores, que un poco sí, pero también hay que trabajar otros muchos aspectos para que los profesionales vean la empresa como algo suyo.

¿El salario ahí es importante?

Claro. Pero ojo, el dinero motiva, pero no lo es todo.

¿Cuáles son los principales problemas que aparecen en las empresas?

Lo importante es entender que somos personas, no somos máquinas. Y gestionar un equipo no es tan fácil como arrancar y apagar a cada persona en su trabajo como si fuera un robot que puedes enchufar o desenchufar. Cada uno es de una manera, afronta rachas personales y profesionales; por supuesto que queremos resultados, pero también hay que tener en cuenta otras muchas cosas de cada trabajador. Es básico saber también que no hay recetas universales, nada vale para todos. El mal que se ha hecho a los Recursos Humanos por lo que se venía aplicando desde hace mucho es que toda la plantilla es igual, que lo que se haga es lo mismo para todos, pero eso no vale: no todos los trabajadores se motivan igual, ni trabajanal mismo nivel: el café para todos no vale. Hay que analizar, ver el equipo, conocerlo y dar soluciones a cada uno en particular.

¿Cuáles son los rasgos de un buen jefe?

Partiendo de que debe ser una persona con capacidades profesionales, sus rasgos más importantes son los ligados a la comunicación y la motivación. Las personas deben estar motivadas para hacer su trabajo e informadas y eso es trabajo de un buen jefe. Creo que la gestión de la comunicación es algo clave. No quiero hablar de liderazgo como tal, el líder no siempre tiene que ser el jefe, pero sí es cierto que, por ejemplo, un buen jefe también debe saber dejar hacer, delegar. Como dice José Antonio Marina, debe ser una persona que consiga que un grupo de personas no demasiado brillante actúe como si fuesen brillantes.

¿Cómo es el mercado laboral hoy? ¿Ha cambiado mucho?

Antes se quería un trabajo para toda la vida y eso ya casi ni existe. Los estudios dicen que los jóvenes pasarán al menos por seis o siete empresas en su carrera profesional, y eso lo tienen asumido e incluso lo prefieren, les gusta cambiar. Aunque también es verdad que tienen muchos problemas para su incorporación al mercado laboral, que es mucho más tardía que antes. Lo bueno es que las empresas también son conscientes de todo ello y cuestiones como la conciliación son ahora más visibles: que antes un hombre pidiera permiso al tener un hijo o pida modificación de horario para poder llevarlo al colegio era muy raro, pero hoy no. El entorno laboral ha cambiado mucho.

¿Y las empresas andaluzas están adaptadas al nuevo paradigma laboral?

Se van adaptando, pero poco a poco. En Andalucía sí que es verdad que las empresas se adaptan a los cambios, aunque en un proceso más lento. Antes las empresas no veían la necesidad de gestionar los Recursos Humanos porque creían que les bastaba con alguien de administración que gestionase las altas y las bajas o las nóminas y poco más, pero poco a poco empiezan a darse cuenta y reconocer el valor de las personas en las organizaciones y del trabajo de Recursos Humanos. En este sentido la crisis ha sido también una oportunidad: ha hecho que muchas empresas pierdan valor al deshacerse de trabajadores experimentados, pero también ahora cuentan con jóvenes muy bien formados, quizás sin experiencia, pero dispuestos a arremangarse y aprenden con muchas ganas.

También hay ahora mucho más teletrabajo, puestos de asesoría, freelance...

Sí, en ese sentido el mercado es mucho más flexible. Y también en los Recursos Humanos: hay empresas que no se deciden a apostar por una persona para la gestión de personal o que no puede asumirla en plantilla y apuesta por un freelance, por una persona que realice una labor de asesoría externa. Es, además, una buena fórmula para que los jóvenes profesionales del sector puedan ir empezando y tomando experiencia.

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