El hispanismo que seduce en Europa

  • La historiadora de la Pablo de Olavide Bethany Aram se convierte en la primera investigadora de una universidad andaluza que consigue fondos del programa Consolidator Grants · La Comisión Europea le confía dos millones de euros para que aborde la primera globalización en los siglos XVI y XVII al confluir en Panamá poblaciones europeas, africanas y asiáticas con las americanas nativas · El proyecto aspira a generar una nueva metodología de investigación al cruzar fuentes históricas y arqueológicas.

Bethany Aram en su despacho en la Universidad Pablo de Olavide.

Bethany Aram sostiene que la primera globalización se produjo entre 1513 y 1617 y tuvo su epicentro en Panamá. En este minúsculo país centroamericano de poco más de 78.000 kilómetros cuadrados, flanqueado por dos océanos, convergieron entre los siglos XVI y XVII poblaciones europeas, africanas e, incluso, asiáticas con la americana nativa. La historiadora de la Universidad Pablo de Olavide tiene cinco años y dos millones de euros para analizar la conquista, el comercio, la crisis y la cultura que confluyeron en el istmo panameño, convertido en una arteria esencial del imperio. Con este proyecto, Aram se ha convertido en la primera investigadora andaluza que consigue el respaldo del programa Consolidator Grants del Consejo Europeo de Investigación (European Council Research, ERC).

La historiadora ha seducido al comité seleccionador europeo con un proyecto que aspira a transcender los métodos clásicos de investigación para combinar las fuentes históricas con las arqueológicas. “Queremos crear una nueva metodología cruzando las fuentes”, indica sin dejar de insistir en la calidad de las metodologías clásicas utilizadas por arqueólogos e historiadores y el valor de su conocimiento “sin el que no sería posible este trabajo”. El objetivo es “poner en relación datos y hallazgos”. “Existen muchos estudios, pero están muy fragmentados. Nosotros queremos generar conocimiento nuevo poniendo en relación datos dispersos”, además, de aportar información nueva a través del trabajo arqueológico en Panamá Viejo y la indagación en los archivos. Toda esta información se gestionará con un programa informático y estará disponible para todo el público: científico o no.

Para llevar a cabo el proyecto, Aram se rodeará de un equipo interdisciplinar en el que colaborarán junto a los investigadores de la Universidad Pablo de Olavide expertos de Perugia (Italia), que se ocuparán de los análisis de ADN, Mannheim (Alemania), que se encargarán del apartado arqueológico, así como especialistas panameños y colombianos, junto a informáticos que estarán emplazados tanto en Panamá como en Sevilla.

Bethany Aram subraya la importancia que tiene para un historiador “seguir las fuentes” y de alguna forma su trayectoria resume esa persecución. Visitó por primera vez Sevilla en 1995. Acababa de licenciarse en Historia y Literatura en la Universidad de Yale y comenzaba en la Universidad Johns Hopskins su tesis sobre Juana la Loca. El Archivo de Indias era una parada obligatoria. Cuatro años después se instaló definitivamente en la capital andaluza y en 2001 publicó su primer libro en España: La reina Juana: Gobierno, piedad y dinastía. Todavía faltaban dos años para que comenzara a colaborar con la Universidad Pablo de Olavide, de la que es investigadora contratada al amparo del programa Ramón y Cajal desde 2013, cuando ya se anotaba un segundo hito en su camino: Leyenda negra y leyendas doradas en la conquista de América. Pedrarias y Balboa. En este libro la hispanista desmontaba las leyendas forjadas en torno al primer europeo que llegó al Pacífico y al fundador de la ciudad vieja de Panamá. En 2009 viajó a Panamá para presentar la obra y allí y entonces empezó forjar inquietudes y relaciones que ahora han confluido en el proyecto amparado por el ERC. Hizo los primeros contactos con el Patronato Panamá Viejo, institución que custodia la ciudad colonial, abandonada en 1671. Días antes de Semana Santa, la investigadora cerró con los responsables de este organismo el marco legal en el que se desenvolverá la colaboración científica entre, los permisos de excavación e investigación y las condiciones en las que el proyecto servirá también para ayudar a valorar, entender y difundir este patrimonio.

Aram recuerda que fue en aquel viaje de 2009 cuando se planteó por primera vez la necesidad de encontrar un sistema de investigación que permita sobreponerse al etnocentrismo que puede permear desde las fuentes documentales originales hasta el historiador. Ahora, con este nuevo método en el que vincula la investigación arqueológica y documental aspira tanto a superar el etnocentrismo como a transformar el concepto de lo local.

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