ACCESO A LA UNIVERSIDAD

Los mejores de selectividad

  • Más del 95 por ciento de alumnas y alumnos han aprobado la prueba, celebrada por última vez. Las dudas sobre la aplicación de la futura reválida o cómo se hará siguen en universidades e institutos.

Fueron Descartes, Valle Inclán, Almudena Grandes y Kant los que dijeron adiós a la selectividad en Andalucía. La de junio fue la última de la historia, teniendo en cuenta que a algunos alumnos y alumnas aún quedan los exámenes de septiembre. En total, casi 38.000 estudiantes se presentaron a unas pruebas que aprobaron el 95,2 por ciento del total y suspendieron algo menos de 2.000. Mencía Espinosa en Almería, Inés Sánchezen Cádiz, Jesús de la Torre en Córdoba, Nerea Ortíz en Granada, Irene Sánchez en Jaén,Pablo Moralesen Málaga, así como Paula Macías y Pilar Vizcaíno en Sevilla, han sido las alumnas y alumnos que mejores notas han obtenido en selectividad en cada provincia. A ellos se le suma Celia Moralesque, desde Huelva, ha obtenido la mejor calificación de toda Andalucía.

De estos nueve estudiantes (contando los que mejor nota han sacado en cada provincia salvo en Sevilla, que contabilizan dos por ser las pruebas adscritas a la Universidad de Sevilla y la Universidad Pablo de Olvide), siete son mujeres, lo que representa casi el 80 por ciento y subraya sus mejores datos académicos. Además, también siete de los nueve estudiantes han asistido a centros educativos públicos, constatando la importancia de la enseñanza pública. Igualmente, todos han apostado por las universidades andaluzas para continuar sus estudios. 

Además, sus nombres quedarán para la historia, porque la prueba de acceso a la universidad cambiará a partir del próximo curso. La Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (Lomce), establece que este examen tendrá carácter académico, es decir, que para obtener el título de Bachillerato los alumnos deberán aprobar de forma obligatoria un último examen a modo de reválida. Sin embargo, a menos de un año de que eso suceda, los estudiantes que en septiembre arrancan segundo de Bachillerato aún no saben cómo será esa prueba. Al menos en Andalucía, donde aún no se conoce la participación de las universidades a la hora de elaborar el examen, si tendrá en cuenta realmente los dos cursos de Bachillerato o si se realizará de alguna otra manera. La Lomce reconoce, además, la posibilidad de que las universidades realicen su propia prueba de acceso después de la reválida, aunque esta opción parece, por ahora, descartada.

“Hay alumnos que al matricularse recibían dos formularios para las optativas: uno por si se aplicaba la Lomce y otro por si no”, asegura Ceferino Ruiz, Coordinador General de Alumnos de la Universidad de Granada. En principio, los exámenes los van a preparar desde los institutos, aunque ya hay universidades que están estableciendo grupos de trabajo para colaborar en la confección de las pruebas. Sin embargo, la sensación generalizada es de descoordinación. “Estamos en una situación de mucha incertidumbre y realmente no se tiene certeza de lo que ocurrirá el próximo curso académico”, aseguraba hace unos días Pastora Revuelta, vicerrectora de Estudiantes de la Universidad de Sevilla.

“Tras un largo periodo de negociación, reconozco que no hemos llegado al mejor texto pero sí a una solución razonable y a la mejor posible teniendo en cuenta el contexto actual”, explicaba a Diario de Sevilla Vicente Guzmán, rector de la Universidad Pablo de Olavide. Se refería a la última Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), donde sus responsables acordaron con el Ministerio de Educación que, mientras el Ministerio determinará el marco general de la prueba, las características, el diseño y los contenidos de las pruebas, “serán las comisiones organizadoras en las Comunidades Autónomas las encargadas de realizar en su ámbito de gestión las evaluaciones finales”, como explican desde la CRUE, “siendo responsables de la aplicación material de las pruebas, incluyendo su elaboración, fijación de los tribunales, las fechas y lugares para su realización, reclamaciones, etc”. La orden que debe regular esta prueba aún no está publicada, como igual ocurre con los decretos aprobados ya por el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía para el desarrollo de la nueva ley en la región, que aún no han aparecido en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) y, por tanto, aún falta información para que los institutos y universidades sepan a qué atenerse.

Por su parte, la Asociación de Directores de Instituto de Andalucía (Adián) nunca ha valorado de manera positiva la selectividad por muchos motivos, entre otros porque “no ha medido realmente los conocimientos y las competencias del alumnado: ha valorado más tecnicismos que conocimientos, competencias y habilidades del alumnado”. Sin embargo, tampoco son receptivos con los cambios que ofrece la nueva Ley. Así, creen que la futura reválida “no permite esperanzas de mejora, sino de empeoramiento”, en palabras de Gabriel Ureña, presidente de la asociación además de Catedrático de Filosofía y Director del IES Auringis de Jaén.

Sea como sea, es finalmente el alumnado el más perjudicado de toda esta incertidumbre y modificaciones. Eso sí, parece que con los resultados del pasado 26J todo ha quedado más claro y que la Lomce será, más pronto que tarde, una absoluta realidad en Andalucía. “Lo peor es que hasta hace poco se estaba planteando la opción de dos sistemas educativos en base a lo que pasará en las elecciones. Ojalá en los cuatro próximos años haya tiempo para que haya consenso y se puedan poner todos de acuerdo”, concluye Ceferino Ruiz desde la Universidad de Granada.  


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