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Siempre nos quedará Comala

  • Coincidiendo con su homenaje en esta edición de la Feria del Libro de Cádiz, Rey Naranjo edita una novela gráfica sobre la vida del escritor mexicano Juan Rulfo.

Imagen de 'Rulfo. Una vida gráfica'. Imagen de 'Rulfo. Una vida gráfica'.

Imagen de 'Rulfo. Una vida gráfica'.

¿Creéis en las casualidades? Yo no demasiado, al menos hasta el momento, voy a tener que ir cambiando de parecer… Os explico: un año coordina la programación de Cómic de la Feria del Libro de Cádiz. Pues bien, una vez conocido el tema al que estaba dedicada, me encontraba un día navegando en la red cuando, de pronto, en una pequeña ventanita a la derecha de mi pantalla vislumbro por el rabillo del ojo la portada de lo que yo pensaba era un libro cuyo título resaltaba y, oh casualidad, coincidía con el apellido del escritor mexicano Juan Rulfo. Sin pensármelo dos veces, cliqueé sobre esa imagen y una cosa llevó a la otra. Resultó que en el año 2015, en Colombia, la editorial Rey Naranjo había publicado una novela gráfica firmada por el guionista Óscar Pantoja y el dibujante Felipe Camargo que, según se explicaba con brevedad, ofrecía al lector un viaje por la vida del autor de El llano en llamas y Pedro Páramo.

En un instante, la alegría me embargó, ya que podría intentar concertar una vídeo-entrevista con alguno de los autores, cosa que, en efecto, sucedió de una manera espontánea y sencilla, como bien habréis podido observar los que ya conocéis la programación de este año de la feria (concretamente, la cita es el jueves 11 a las 18.30).

La pena es que el cómic, la novela gráfica, de la que Óscar Pantoja y un servidor íbamos a hablar no estaba editada en nuestro país, así que tan sólo podría ofrecer a los asistentes alguna que otra imagen… Y aquí viene la segunda y demoledora coincidencia: justo en este mes de mayo, Rey Naranjo publicaba una edición de Rulfo. Una vida gráfica en España, por lo que, ahora sí, las condiciones eran las perfectas para plantear el evento.

Juan Rulfo, como ya sabréis, es uno de esos grandes nombres de la literatura mexicana. Autor de tan sólo dos obras, el volumen de relatos El llano en llamas y la novela Pedro Páramo, se encuentra, por méritos propios, en ese imaginario Olimpo de las Letras. De hecho, se le puede considerar como uno de los padres de ese género literario que se bautizó como "realismo mágico". Sus obras fueron clave a la hora de influenciar a otro genio de las letras como Gabriel García Marquez (del que, curiosamente, Óscar Pantoja, también fue guionista de la novela gráfica Gabo, memorias de una vida mágica, junto al dibujante Tumaca), pero lo que tal vez muchos de vosotros no sepáis (yo me hallaba entre ellos) es la terrible existencia que fue su vida, marcada por una serie de desgraciados sucesos que lo marcarían como persona y, sobre todo, como escritor.

Narrada en varios capítulos, la novela gráfica se abre con la primera muerte, la del padre del pequeño Juan Rulfo, asesinado por una pequeña discusión que podría haber pasado al olvido. Juan Nepomuseno Pérez Rulfo recibe un balazo por la espalda y la vida de aquel niño que compartió con él juegos e imaginación se rompió en mil pedazos.

Eran unos tiempos convulsos en México, como muy bien explican los autores, que nos sitúan en el contexto histórico, dentro de las cruentas Guerras Cristeras y la Revolución Mexicana, sucesos ambos que dejaron las tierra del país empapada de sangre de multitud de inocentes.

Pero el relato que se nos ofrece, la vida de Rulfo, no es para nada lineal, e inteligentemente, los autores saltan del pasado al futuro, mostrándonos a un hombre, ya adulto, acosado por su demonios privados, recuerdos repletos de oscuridad, tristeza y muerte y que lo llevan, cuando ya es un autor reconocido dentro y fuera de su país, a caer en el insondable abismo del bloqueo creativo. Su pozo se había secado, y ya nunca más saldrían una palabra ni una frase de su pluma.

Esa tristeza que acompañó por siempre a su madre, María Vizcaíno Arias, a la que también perdió siendo un chaval; su terrible estancia en un reformatorio; la pesadilla recurrente del cráneo de su padre explotando por un disparo; su época como vendedor de neumáticos a lo largo y ancho de esas secas tierras mexicanas; fragmentos de su Pedro Páramo; el abandono; un carácter difícil, al que cualquier crítica sumergía en la más terrible de las depresiones, que lo llevó abandonarse en una travesía alcohólica que terminó con lo que, poco a poco, fue quedando de él…

Aunque también en este relato entra lo positivo, el éxito de su obra, la admiración de otros grandes literatos (Carlos Fuentes, Elena Poniatowska, Jorge Luis Borges, Octavio Paz…), y el amor, que pese a su timidez, tuvo hacia mujeres como Aurora Arámbula, a la que conocería siendo joven, así como a Clara, con la que llegaría a casarse y tener cuatro hijos.

El tándem de autores Pantoja-Camargo nos ofrecen una obra intensa, como lo fue la existencia de su protagonista, extremadamente visual (Pantoja utiliza el texto donde es exclusivamente necesario) y Felipe Camargo dibuja a lápiz con extremo talento, los diferentes episodios de la vida de este escritor que nos dejó dos obras que forman parte ya, por derecho propio, de la literatura universal.

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