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Más vidas que un gato

Detalle de 'Siete vidas'. Detalle de 'Siete vidas'.

Detalle de 'Siete vidas'.

Ayer estuve en la tienda de cómics, echando un vistazo a las novedades. Se queda uno abrumado ante la cantidad de títulos que llegan a los anaqueles todos los meses, y me pregunto si habrá mercado para tanto, cuántos son los lectores y hasta dónde llega su presupuesto. Sea como sea, la situación no puede ser más placentera para el amante del cómic, pues los escaparates están atestados de todo tipo de propuestas: voces nuevas, clásicos que asoman por primera vez en nuestro idioma y reediciones de cualquier índole. En esta competencia feroz, me emociona que haya lugar para títulos (injustamente) olvidados de nuestra historieta, obras que no son mayoritarias, pero que ayudaron a transformar el tebeo español, a elevar sus contenidos y que siguen siendo luminarias en un panorama difícil, venido a menos. Pienso, por ejemplo, en Contra Raúl, el necesario rescate de la obra completa de uno de los autores más avanzados del medio, que dejó entre los 80 y primeros 90 una corta, pero intensísima bibliografía. Y pienso también en Siete vidas, del gran Josep Maria Beá, que regresa a librerías más de 30 años después, gracias al acierto de Astiberri.

La memoria escasea en estos tiempos, de modo que los que no estuvieron allí, en las décadas de 1970 y 1980, no sabrán de la importancia de Beá, de sus esfuerzos empresariales con la empresa García y Beá Editores, que ofreció un puñado de álbumes maravillosos y la imprescindible revista Rambla, de su labor artísticamente pedagógica con el libro La técnica del cómic, de una obra madura que incluye virguerías como Historias de taberna galáctica, En un lugar de la mente, La esfera cúbica, La muralla o estas melancólicas y hermosísimas Siete vidas. Con una portada nueva, gran formato y un sobresaliente cuidado editorial, la edición de Astiberri hace justicia a un creador irredento y maravilloso que sigue hoy tan vigente como siempre. Con tanta bisutería, las verdaderas joyas corren el riesgo de pasar desapercibidas. Yo, por si acaso, les aviso de que aquí tienen una.

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