La UNIA reinventa el 'crowdfunding'

  • La programación cultural cambia de criterio para seleccionar proyectos que previamente cuenten con apoyo social

¿Por qué mis criterios son los mejores para decidir una programación cultural que se gestiona con fondos públicos? Esta fue la pregunta que condujo a Isabel Ojeda, directora del área de acción cultural de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) a proponer un proyecto que pretende dar la vuelta a las políticas culturales clásicas de las instituciones: preguntar primero qué quiere la sociedad y después darle el apoyo económico e institucional a los proyectos que respondan a la demanda social.

La idea se va a materializar a través de la plataforma de crowdfunding Goteo, un grupo de financiación colectiva que “ya tiene el software y la experiencia y con quien compartimos valores”, apunta Isabel Ojeda.

La Universidad Internacional de Andalucía sacará a concurso convocatorias a las que podrán presentarse creadores de todas las especialidades y una comisión elegirá las iniciativas que considere que ofrecen más posibilidades de retorno colectivo. La intención es seleccionar proyectos que ofrezcan una alta riqueza social y cultural, que garanticen la transparencia en su gestión económica, que permitan la libre distribución de copias (copyleft) y que además sean realistas y viables. 

Esos proyectos se colgarán en un espacio exclusivo para la UNIA dentro de la plataforma de Goteo para buscar financiación privada. Como cualquiera de las iniciativas que buscan capital riesgo a través de este portal, se establecerá cuál es el capital mínimo y el óptimo para seguir adelante. Estos fondos se recaudan a través de la aportación individual de particulares (en ocasiones son cientos de personas los que contribuyen con cantidades mínimas de apenas un puñado de euros). A partir de ahí, y una vez “legitimadas” socialmente las propuestas se conformará la programación cultural que incluye cualquier tipo de actividad “desde la edición de un libro, hasta una obra de teatro”. 

Isabel Ojeda advierte que no se busca la competencia entre los participantes, sino la colaboración.

Aunque todavía las cuentas no están cerradas, la intención de la UNIA es destinar entre 10.000 y 15.000 euros anuales   a este proyecto. El presupuesto es cerrado. Es decir, la financiación privada que obtenga cada proyecto no mermará los fondos universitarios. 

El proyecto de crowdfunding ha surgido con carácter piloto en el área de acción cultural. Tiene tanto vocación de continuidad como ansias de expansión a otros departamentos universitarios.

El objetivo final es que “la universidad sea un contenedor de ideas, que lance iniciativas civiles, que no viva aislada en un momento como este y se involucre en la realidad social”, apunta Isabel Ojeda.

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