INVESTIGAR EN GRANADA

Estudian la relación entre forma física y resistencia mental en pilotos militares

  • El proyecto liderado por David Cárdenas en la Facultad de Ciencias del Deporte se desarrolla con personal de los helicópteros Tigre de la base de Almagro.

El profesor David Cárdenas en unas instalaciones deportivas. / ENRIQUE LÓPEZ

Comprobar hasta qué punto la condición física permite mantener el control de la carga mental que un piloto sufre durante el vuelo de una aeronave, es el objetivo de un estudio llevado a cabo por un grupo de profesionales de la Universidad de Granada. La investigación, titulada La condición física como mediador del impacto de la carga mental experimentada por pilotos de aviación militares, está liderada por David Cárdenas Vélez, miembro del Departamento de Educación Física y Deportiva de la  Facultad de Ciencias del Deporte. El proyecto, aprobado por el Plan Nacional de Investigación y que cuenta con una subvención además del Centro Mixto UGR- Mando de Adiestramiento y Doctrina (Madoc), se está desarrollando con los pilotos de helicópteros de combate Tigre de la base militar de Almagro (Ciudad Real).

Un piloto suele estar sometido a una carga mental y un esfuerzo fuera de lo normal para mantener el control de la aeronave y la meta es poder determinar hasta qué punto una mejor o peor condición física reduce esa carga mental por medio del efecto del entrenamiento físico al que está sometido. Para David Cárdenas, “entre actividad física y funcionamiento cognitivo hay una serie de nexos que han quedado demostrados durante más de tres décadas de investigación que relacionan los beneficios del ejercicio físico con el funcionamiento cognitivo en diferentes niveles”. Así, para el responsable de la investigación, se sabe que “las funciones ejecutivas se ven facilitadas por el entrenamiento aeróbico, que además influye en la capacidad que tiene el cerebro para ir adaptándose a nuevos entornos y nuevas condiciones de trabajo. Además, favorece la creación de nuevas redes neuronales y es el mejor antidepresivo que existe, aunque esto a las farmacéuticas no les interese mucho”.

Todos esos datos hicieron pensar al grupo de trabajo de Cárdenas que si el funcionamiento cognitivo mejora como consecuencia a su vez de un mejor estado físico, por qué no podría atenuar la carga mental que experimenta un piloto de vuelo, ya que haría menos esfuerzos mentales para hacer frente a los requerimientos de las tareas que tienen mientras vuelan, que no son pocas.

Este estudio tiene una doble vía. Por un lado, como explica el miembro de la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Granada (UGR), “vamos a hacer un estudio predictivo evaluando el nivel físico de los pilotos y la carga mental que experimentan en los simuladores de vuelo. Para ello, haremos un estudio de correlaciones, profundo de correlaciones estadísticas para ver, de todas las variables que pueden determinar la preparación física (composición corporal, variables metabólicas, cambios respiratorios y neuromusculares...), cuáles desde un punto de vista matemático tienen un mayor valor predictivo de experimentar menos carga mental”.

Una vez terminado esta fase que es en la que se encuentran, llevarán a cabo una segunda etapa en el que la idea es “programar un tratamiento para la mejora de la condición física de los pilotos pero ya específico para facilitar el funcionamiento cognitivo y reducir los niveles de carga mental que puedan experimentar en el vuelo reduciendo así los niveles de riesgo de posibles accidentes, mayor agilidad en la toma de decisiones...”, señala Cárdenas.

Tal y como reconoce uno de los responsables de este proyecto, “hasta que el primer estudio no concluya, va a ser difícil que podamos determinar qué tipo de entrenamiento específico le va a ayudar al piloto, sea de resistencia, de fuerza o una combinación de ambos. Lo deseable sería tener grupos experimentales de cada tipo pero la población de pilotos de Almagro, que son de élite, es limitada”.

El grupo de trabajo es multidisciplinar, donde hay varios investigadores de la Facultad de Ciencias del Deporte, psicólogos, fisiólogos y médicos del deporte. El estudio ha llamado la atención de una institución como el Ejército que les ha abierto las puertas de la Base Aérea de Almagro, aunque eso sí, después de solicitar un gran número de autorizaciones y es que la viabilidad depende de la institución en concreta, en este caso el ejército de tierra. “El trato que hemos recibido del Madoc y las autoridades militares con las que hemos tenido contacto ha sido exquisito”, apunta David Cárdenas.

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