INVESTIGAR EN ALMERÍA

Matemáticas y sensores para hallar la fórmula exacta del riego y abonado agrícola

  • El grupo Nitrógeno y Riegos desarrolla un sistema para ajustar el agua y fertilizante que necesita cada cultivo en las diferentes etapas de crecimiento.

Expertos del grupo de Nitrógeno y Riegos de la Universidad de Almería ha puesto fin a años estudio para encontrar el punto de riego adecuado y delimitar el uso exacto del fertilizante nitrogenado en el campo, un asunto que es prioritario en una provincia como Almería que tiene su motor económico en la agricultura. Además, el equipo ha desarrollado otras herramientas para monitorizar el suelo y los cultivos con el fin de asegurar que están recibiendo el agua y fertilizantes necesarios. El empleo de estas herramientas reducirá sustancialmente la contaminación de los acuíferos por nitratos y otros problemas ambientales que están comúnmente asociados a las explotaciones agrícolas de hortalizas por aplicaciones excesivas de riego y fertilizantes nitrogenados.

"Ha habido dos líneas principales de investigación. La primera línea es el uso de cálculos matemáticos para estimar la cantidad de riego requerido por cada día de un cultivo particular. Estos cálculos requieren información básica del cultivo como la especie, fecha de siembra, fecha de arranque, información de la cantidad de blanqueo aplicado al invernadero, y algunos datos climáticos. Debido que las condiciones climáticas en América varían poco entre años, se puede utilizar datos climáticos históricos que son las medias de varios años", explica Rodney B. Thompson, profesor del departamento de Agronomía de la Universidad de Almería y miembro de este proyecto. "La segunda línea de investigación es el uso de sensores que proporcionan información sobre la cantidad de agua en el suelo. Han sido varios estudios conjuntos de la Estación Experimental Las Palmerillas de la Fundación Cajamar y la universidad de Almería", agrega.

Almería es una zona semidesértica que debe cuidar al máximo la explotación de sus recursos hídricos. Una insuficiencia de agua reducirá la producción, pero regar en exceso puede favorecer el desarrollo de enfermedades causadas por hongos en los sistemas radiculares de los cultivos. Para ello utilizan instrumentos de reciente catalogación tecnológica. Se trata sensores que miden la cantidad de agua en el suelo y que ya han sido estudiados por su idoneidad en el campo almeriense. Los resultados son palpables, se han obtenido reducciones en la cantidad total de riego aplicado del orden del 20%, lo que ha reducido a la mitad el volumen de agua de drenaje que sale de los cultivos hasta al acuífero.

El fertilizante nitrogenado ha sido también objeto de estudio. Aproximadamente la mitad del nitrógeno aplicado como fertilizante es absorbido por el cultivo, el resto se pierde en el medio ambiente y ahí puede causar diversos problemas medioambientales importantes, como la contaminación de los acuíferos por nitratos y la eutrofización de las aguas superficiales. "Además, parte del nitrógeno perdido es en la forma de óxido nitroso, que es un importante gas del efecto invernadero", apunta Thompson.

Este fertilizante nitrogenado es esencial para los altos rendimientos de todos los sistemas modernos de la producción de cultivos. Normalmente, el fertilizante nitrogenado es aplicado en cantidades grandes. "El fertilizante de nitrógeno es esencial para mantener la producción en el campo almeriense. Sin ella, el sistema aquí no existiría. Debido a la creciente preocupación por los problemas medioambientales, cada vez es más importante aplicar la cantidad correcta y evitar aplicaciones excesiva", manifiesta el profesor del grupo de Nitrógeno y Riesgos del que también forma parte la profesora Marisaa Gallardo, en la imagen superior realizando trabajos de campo.

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