INVESTIGAR EN MÁLAGA

Un viaje espacial con Mattew McConaughey explicado por @emulenews

  • La película 'Interstellar' mantiene en un sinvivir a los científicos por la carga de ciencia que aún siendo muy especulativa destila con técnicas de márketing gracias al asesor de la superproducción y científico aspirante a Nobel Kip Thorne · El físico y divulgador científico Francisco Villatoro explica para todos los públicos qué se puede aprender en esta superproducción.

Tráiler de la película de Cristopher Nolan protagonizada por Matthew McConaughey.

Dos años después de cautivar al público de masas, Interstellar, la gran película de Christopher Nolan protagonizada por Matthew McConaughey, mantiene atrapados a los científicos. La ingeniosa difusión de conocimiento destilado al ritmo que marca el marketing de un blockbuster de Hollywood tiene en un sinvivir a físicos y astrofísicos. Francisco Villatoro, profesor de la Universidad de Málaga, tuitero imparable y uno de los blogueros más sesudos de la red de divulgación científica Naukas es uno de ellos. Todavía tiene compromisos y bolos por media España para explicar la ciencia de Interstellar. Esta es una modesta guía realizada con su inestimable ayuda para saber qué enseña este peliculón:

1.- La gravedad influye en el tiempo. El ejemplo más ilustrativo de que la gravedad es, fundamentalmente, curvatura en el tiempo es el episodio que tiene lugar en el planeta de Miller: Joseph Cooper (McConaughey) y sus compañeros solo pasan allí unas horas, que sin embargo, equivalen a 30 años en la nave principal, donde encuentran a su vuelta al astronauta Romily envejecido y con el pelo blanco. Francisco Villatoro subraya que dibujar la curvatura del tiempo el difícil. “Casi todo el mundo dibuja la curvatura del espacio, pero la gravedad es curvatura del tiempo. Este concepto mucha gente no lo divulga porque cuesta trabajo y la película quizás ayuda a que los jóvenes lo aprendan, claro está, si alguien se lo explica”.

2.-Los agujeros de gusano permiten viajar en el tiempo. Villatoro aclara que este mensaje está soterrado en la película. En el viaje de retorno de Cooper a través del agujero de gusano la científica Amelia Brand casi toca con el dedo a un ser de la quinta dimensión, que es el propio Cooper en su viaje de ida. “Los agujeros negros permiten crear máquinas del tiempo. La trayectoria de cualquier objeto en el espacio tiempo tiene que ser abierta. Si quieres crear una máquina del tiempo y regresar al pasado tienes que cerrar la curva. Esto lo permiten los agujeros de gusano”. No olvidemos que un agujero de gusano conecta dos regiones del espacio tiempo. En la película -claramente explicado uno de los científicos clava un lápiz en una hoja de papel para unir dos partes distantes de una misma hoja- se supone que el agujero de gusano conecta la Tierra con una galaxia que está a 10.000 millones de años luz.

Por otra parte los viajes al pasado violan el principio de protección cronológica, “idea que no sabemos si tiene fundamento físico. Alguna gente cree que puede haber leyes físicas que los prohíban porque si el Cooper del futuro contacta con el Cooper del pasado genera un conflicto, una paradoja temporal. ¿Cómo se resuelve? Las leyes físicas actuales no lo permiten”.

El físico, informático y doctor en matemáticas de la Universidad de Málaga que escribe el blog La ciencia de la mula Francis y es conocido en Twitter como @emulenews pone en perspectiva estas cifras: “Estimamos el tamaño de nuestro universo visible en 90.0000 millones de años luz de diámetro, 45.000 millones de años luz de radio. 10.000 millones de años luz, por tanto, muy muy lejos.

Matthew McConaughey, durante la exploración de uno de los planetas al otro lado del agujero de gusano.

3.- Pero, ¿existen los agujeros de gusano? Muchos físicos creen que no existen o, al menos, que no existen a tamaño macroscópico. “Las ecuaciones de la gravedad de Einstein permiten construir una geometría y describen cómo es la energía y la masa que daría lugar a esa distribución”. “Sin embargo, como la gravedad es una fuerza atractiva, la garganta de ese agujero de gusano se atraería de un extremo a otro hasta colapsar”. Para que este túnel entre dos regiones del espacio tiempo sea factible sería necesaria una fuerza antigravitatoria. “Ni la materia, ni la antimateria, ni la energía lo permiten. La única cosa que existe en el universo que sí lo permitiría es la energía oscura. Se descubrió en 1998. A escala cosmológica produce una repulsión en el espacio tiempo que sí podría mantener un agujero de gusano”. Pero, ¡atención!, todavía es pronto para gritar eureka, porque la energía oscura también tiene sus problemas. “Es tan extremadamente débil que sólo actúa a escala cósmica”, puntualiza Villatoro.

La película sortea estos inconvenientes sugiriendo que los seres de la quinta dimensión han logrado controlar la gravedad y de alguna manera son capaces de amplificar la energía oscura para construir agujeros de gusano. “Esa es la única escapatoria científica posible”, subraya.

4.- Las mareas y la fuerza de la gravedad. ¿Cómo es posible que el agua del océano del planeta de Miller apenas alcance las rodillas de Cooper y sus compañeros de expedición, y, sin embargo, están a punto de ser barridos por una ola gigantesca? El divulgador y científico señala que la gravedad es la responsable. El planeta de Miller está tan cerca del agujero negro Gargantúa que la fuerza gravitatoria es tremenda. Tanto, que en las zonas de marea baja el agua casi queda a ras de suelo, mientras que la marea alta es tan potente que origina tal abombamiento del agua que la levanta un kilómetro por encima del suelo. ¡Ojo! No es una ola, es solo una elevación del agua atraída por la fuerza de la marea. “El fenómeno no viola las leyes de la física. Simplemente ilustra al extremo el origen de las mareas que descubrió Newton gracias a la gravedad de la luna y el sol”, explica Francisco Villatoro.

5.-¿Son posibles las nubes congeladas que aparecen en la película? Esta opción solo factible en un planeta con una atmósfera muy densa, donde podrían flotar igual que lo hace el hielo en el agua. Francisco Villatoro avisa que este es uno de los errores científicos de la película. “He leído bastante y la mayor parte de los expertos coincide en que no hay ningún material que permita las estructuras que se ven en la superficie y las nubes sólidas. Combina dos ideas que por separado podrían tener sentido, pero no juntas”.

6.-  La película, por otra parte, es un gran alegato a favor de la ciencia y la exploración espacial, con algunos guiños a la historia también para entendidos. Un ejemplo es la escuela a la que asiste de niña Murph, en la que se explica que el hombre no llegó a la Luna y solo se inventó este mito para provocarla implosión de la Unión Soviética en una carrera espacial costosa y absurda. Francisco Villatoro indica que Interstellar “muestra que la ciencia es futuro y que hay que mantener una línea de investigación avanzada”, pero también recuerda que en los años 80 Ronald Reagan y su programa militar Guerra de las Galaxias fue, en realidad, un gran engaño sin base científica apenas que acabó provocando el colapso de la vieja URSS.

El físico, informático y doctor en matemáticas Francisco Villatoro, en su despacho de la Universidad de Málaga. / JAVIER ALBIÑANA

7.-  El astronauta de la NASA Joseph Cooper convertido en granjero es también una gran metáfora del absurdo de dar la espalda a la ciencia en una crisis económica. El profesor de la Universidad de Málaga puntualiza que países como Estados Unidos o Alemania no solo no han recortado durante la crisis, sino que han aumentado el presupuesto de investigación, pero “sí sucede ha sucedido en España, Italia o Francia. Las restricciones han llevado a quitar dinero a la ciencia porque parece que aquí se puede apretar el cinturón sin que nadie proteste, salvo un pequeño grupito de científicos”. “En España vamos a tener unos años de vacas flacas porque la contratación de jóvenes y la renovación generacional se ha parado. La edad media en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ronda los 50 años. Cuando se jubilen no habrá una hornada preparada para sustituirlos y España va a quedar con un sistema de ciencia y tecnología muy deprimido que tendrá consecuencias”.

8.- Sostenibilidad. Los recursos naturales de la Tierra no dan más de sí. La prioridad es alimentar a la población, pero solo el maíz, que se produce en formato de monocultivo, resiste el embate de las plagas, la sequía y las tormentas de polvo apocalípticas, pero también muy parecidas a las que devastaron Estados Unidos durante los años 30 llevando a millones de personas a la ruina, la miseria y el éxodo.

9.-  Si le resulta difícil seguir la ciencia que subyace bajo Interstellar, no se alarme, no es el único, tenga que cuenta que hasta los físicos de medio planeta suman ya dos años de dimes y diretes. La película se estrenó en octubre de 2014 en Los Ángeles con excelentes informes de la crítica y algunos aspavientos de los expertos porque consideraban demasiado inviables los supuestos que planteaba. Después, Kip Thorne, científico del Instituto Tecnológico de California inspirador y asesor de la cinta, publicó el libro La ciencia de Interstellar y la rueda se volvió a poner en marcha porque algunas de las cosas que se habían dado por imposibles, formalmente podían ser, aún cuando se plantearan desde una perspectiva muy especulativa. “Se criticó que hubiera un planeta viable tan cerca de agujero negro rodeado por un disco de materia porque la radiación de rayos equis lo destruiría. También sería totalmente imposible que tuviera agua”, confiesa Francisco Villatoro.

“Kip Thorne ha explicado después que no se trata de materia, sino de un disco de luz. En los años 70 publicó que la luz tarda tanto tiempo en caer en un agujero negro que da vueltas en espiral formando un disco de luz muy similar al de una estrella, por lo que podría existir un sistema planetario. Eso no lo sabes si no has leído el artículo de Kip Thorne. Él lo ha contado después en su libro presumiendo”.

Los científicos pusieron también el grito en el cielo porque ningún planeta sería viable tan cerca de un agujero negro a causa de las fuerza de marea. Villatoro afirma que el estudio de los agujeros negros no incluye muchos aspectos de la física porque “se estudian los agujeros negros normales y el de la película es un agujero negro extremo. Se mueve al 99,9% de la velocidad de la luz, tiene un tamaño enorme, de 100 masas solares, algo que tampoco ves en la película. Nadie te dice que sea tan grande y que rote a una velocidad extrema”. Esa velocidad justifica la viabilidad de un planeta en el lugar en el que figura en la película.

Joseph Cooper y su hija Murph ante la granja, azotada por las tormentas de arena en un fotograma de la película.

10.- Y un poquito de salsa rosa: El origen de Interstellar se sitúa en una cita a ciegas. Francisco Villatoro cuenta que el físico del Instituto Tecnológico de California acababa de separarse y su amigo Carl Sagan le organizó una cita a ciegas con la productora Lynda Obst. Aquella noche de 1979 no se fraguó ningún romance, pero sí la idea inicial de lo que luego ha sido una gran película de ciencia ficción. Eso sí, la cinta no ha incluido las ondas gravitacionales registradas por Thorne y el consorcio científico agrupado en LIGO y que lo sitúan en el banquillo de los premios Nobel. Todo indica que tendrán un lugar de honor en la segunda parte de Interstellar. 

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