Los recelos frenan el potencial científico

El hallazgo de la firma genética de la metástasis temprana del cáncer de mama es sobretodo un éxito de la colaboración entre la investigación básica y aplicada. José Lozano no hace más que subrayar que la investigación traslacional es la clave. “No se implanta por las reticencias entre unos y otros, y ese es un muro que frena nuestro potencial”. Lamenta que la desconfianza mutua entre unos y otros lastre la investigación científica en España.

Recuerda que el Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York, donde trabajó hasta que optó por volver a España con el programa Ramón y Cajal, es uno de los dos mejores centros del mundo en investigación oncológica precisamente porque esa colaboración entre ciencia básica y aplicada, que dirigen los españoles Joan Massagé y José Baselga, está al orden del día.

Un ejemplo de cómo es esta alianza es precisamente el descubrimiento de la firma genética de la metástasis temprana del cáncer de mama. Sin la colaboración previa y la complicidad entre el oncólogo Emilio Alba y el bioquímico José Lozano la constatación práctica de que muchas mujeres operadas de cáncer de mama recaían en los dos años siguientes a la operación difícilmente habría salido de la consulta del médico.

Otro aspecto esencial para Lozano es la financiación de la investigación básica. Observa con preocupación un creciente desinterés por esta parte de la actividad científica. “El Estado está obligado a asegurarla. El inversor privado siempre va a invertir cuando haya unos resultados preliminares que le interesen, pero cualquier aplicación parte de un descubrimiento científico previo. Tan lógico es que la investigación aplicada tenga recursos privados como que el Estado financie la ciencia básica”. 

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios