television

Medio siglo alternativo

  • La 2 cumple escondida entre la TDT cincuenta años.

Jordi Hurtado Jordi Hurtado

Jordi Hurtado / J. Echaburu

El 1 de enero de 1965 comenzaba en pruebas sólo para Madrid un segundo canal de TVE. En principio sólo con repeticiones de programas de la única cadena, más algunas película y algún curos de idiomas. El 18 de julio de aquel año, el día en que se cumplían 29 años del inicio de la Guerra Civil, Franco activó por control remoto la llamada “segunda vía de enlace” entre Madrid, Bilbao y Valencia. Se daban así los primeros pasos en la cobertura del UHF, el espectro donde hasta el apagón de 2010 sintonizamos nuestros canales analógicos. La nueva frecuencia tardaría unos años en captarse en Andalucía y con ello la aparición de las opciones en los botones.

A mediados de los 60 fue emergiendo una Segunda Cadena, que con sus apenas tres horas diarias, nacía ya con limitaciones, como complemento a la hegemónica Primera, la que se captaba por el VHF. Se producía la segunda modernización de la televisión del franquismo, meses antes de la ratificación del régimen por referéndum.

Tras año y medio con esa programación en pruebas el 15 de noviembre del 66, se acaban de cumplir 50 años, nacía oficialmente el llamado Segundo Programa, La 2 desde 1994, con sus contenidos y vocación propios. Alternativa, pero con la boca pequeña. Olvidada por el espectador medio (ahora reúne sobre el 2,6%) y casi por la propia casa. Conciertos y programas sobre la música clásica, el jazz, cine y teatro vanguardistas nutrieron durante lustros su parrilla. Teatro de siempre, Música de ahora o Música en la intimidad eran los nombres de aquellos espacios pioneros a los que se sumaba Cine-club, nombre que pervivió más de 40 años, un clásico.

De nueve de la noche hasta las doce, con regalo de dos horas más los domingos, la Segunda de TVE era factoría, casi refugio, de una producción de experimentación y muchos nombres del ente público trabajaron al filo de la censura en el canal para las elites, para una “inmensa minoría”. Ese destino alternativo lo ha llevado con estoicismo el número 2, que ha ido perdiéndose entre la fragmentación de la oferta televisiva y va languideciendo en sus cifras de audiencia, por debajo del 3% por ciento de los espectadores en el último lustro.Medio siglo después, La 2 es el refugio de Saber y ganar, su espacio más visto, rondando el millón de seguidores, del incombustible Jordi Hurtado. El febrero que viene cumplen 20 años. Y la misa de los domingos supera el medio millón de fieles. La 2, canal menor y en cierta medida desanimado por la dirección de RTVE, con toda su producción centrada en Barcelona (¿quién se atreve aquí a hablar de centralismo?), aún se reconoce en veteranos contenidos propios como En portada, Metrópolis o Documentos TV, que han rebasado el cuarto de siglo. En diciembre estrenará una serie documental en Ultra HD, Ciudades españolas patrimonio de la Humanidad, cuando aún funciona en señal estándar.

La 2 luce las arrugas presupuestarias de 50 años. Está unida a los documentales de sobremesa, otro clásico, y a programas como Aquí hay trabajo o La aventura del saber. Pero también fue la cadena del Estudio abierto, La clave, Cifras y letras, Polideportivo o Estadio 2 y el canal donde comenzaron series como Hawai 5-0 (la originaria, tan veterana) o Dallas y donde también seguimos a Los Simpson, Doctor en Alaska, A dos metros bajo tierra o programas infantiles como Barrio Sésamo o Trilocos.

La 2 cumple 50 años como canal de referencia de la cultura y el servicio público. Destaca su apuesta por el cine español y europeo, los documentales de historia, cultura o naturaleza en espacios como Documaster o La noche temática. Y su apoyo a los programas culturales, que desde esta temporada cuentan con una franja de lunes a jueves a las 20.55 horas. En esta nueva franja se ubican Imprescindibles, La mitad invisible y Página Dos, ¡Atención Obras! y Días de cine. Además, la parrilla cuenta con series y miniseries europeas y espacios nuevos o ya míticos que combinan entretenimiento con cultura y servicio público. Medio siglo de vida de una cadena de programación minoritaria que todos conocen y pocos ven. Referente en el entretenimiento y el saber, porque también viendo cine, escuchando música o aprendiendo un poco en cada nuevo documental nos abrimos al conocimiento por esta pequeña gran ventana de La 2, la segunda, el UHF. La de Jordi Hurtado y Punset.

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