Elecciones andaluzas | Manuel Jiménez Barrios (PSOE)

“Los andaluces señalarán con el dedo a los partidos que bloqueen esta tierra”

  • El cabeza de lista del PSOE defiende la gestión de la Junta en materias como el empleo o la sanidad pese a las dificultades y advierte que su partido no se conforma simplemente con ganar

Manuel Jiménez Barrios, vicepresidente de la Junta de Andalucía, fotografiado ayer por la mañana en la hemeroteca de ‘Diario de Cádiz’. Manuel Jiménez Barrios, vicepresidente de la Junta de Andalucía, fotografiado ayer por la mañana en la hemeroteca de ‘Diario de Cádiz’.

Manuel Jiménez Barrios, vicepresidente de la Junta de Andalucía, fotografiado ayer por la mañana en la hemeroteca de ‘Diario de Cádiz’. / Julio González

Tranquilo pero sin confianzas. Así afronta las últimas horas de esta campaña electoral Manuel Jiménez Barrios, que repite por segunda vez como cabeza de lista del PSOE por Cádiz al Parlamento andaluz. En estas elecciones este experimentado político, nacido en Bornos en 1957, criado y residente en Chiclana, casado, padre de dos hijas y diplomado en Relaciones Laborales por la Universidad de Cádiz, apela a la responsabilidad de las demás fuerzas políticas para que no propicien una inestabilidad que, opina, frenaría la salida de la crisis económica en la comunidad autónoma andaluza.

–¿Comparte que esta ha sido una campaña electoral diferente, con nuevos actores, nuevos mensajes y hasta nuevos miedos?

–Toda campaña tiene sus singularidades y ésta, por el contexto político en que se celebra, también. Es una nueva era y hay nuevas fuerzas políticas. Pero lo que más me ha llamado la atención ha sido la falta de debate sobre los problemas de Andalucía. Algunos prefieren hablar antes de Cataluña, de Pedro Sánchez o de la corrupción antes que debatir sobre las soluciones a los problemas que tienen los andaluces. Y eso sucede porque Casado y Rivera han usado Andalucía como campo de batalla para ver quién va a liderar la derecha en España después de las próximas elecciones generales.

–¿El PSOE se conforma con ganar el domingo tenga el porcentaje de apoyos que tenga?

–En absoluto. Tras tres años y medio de estabilidad política hemos salido a estas elecciones a lograr una mayoría que nos permita gobernar en solitario.

–¿Y existe estabilidad en Andalucía cuando se van a celebrar dos elecciones en cinco años?

–Es que el resto de las fuerzas políticas en Andalucía se han llevado cuatro o cinco meses pidiendo a gritos que hubiera unas elecciones anticipadas. Susana Díaz siempre quiso agotar la legislatura pero el clima político lo impidió.

–Si gana el domingo, ¿a qué partido llamará primero Susana Díaz para intentar formar gobierno?

–La presidenta ya ha dicho que llamará a todas las fuerzas porque Andalucía no puede permitirse ni desgobierno, ni inestabilidad en estos momentos en los que, aunque sea de manera tímida, estamos saliendo de la crisis. Si algún partido está tentado de buscar ese bloqueo institucional en esta tierra, no tengo duda de que los andaluces les terminarán señalando con el dedo. Yo es que creo que después de la crisis y del movimiento del 15-M los ciudadanos dieron dos mensajes a los políticos: que abandonemos la crispación y que busquemos soluciones a los problemas reales de la gente. Y eso lo entendió muy bien el PSOE de Andalucía.

–¿Usted da totalmente por rotas las relaciones con Ciudadanos?

–Yo he estado en la mesa de negociación con Ciudadanos durante tres años y medio y el cambio de planteamiento que ha sufrido ese partido me parece asombroso. Además, creo que eso le resta mucha credibilidad. Han pasado de decir que el acuerdo con el PSOE era muy necesario para Andalucía a afirmar a última hora que no somos de fiar. Creo que para Ciudadano hubiera sido más fácil explicar que han cambiado su posicionamiento simplemente por los intereses electorales de Albert Rivera. Pero, bueno, conociendo a ese partido igual donde dijeron digo después dicen Diego.

–¿Y qué Teresa Rodríguez espera para las próxima semanas?

–Pues no sé si será la de estos años en el Parlamento o la de los últimos días en algunos debates. Prefiero esta última. Su frase más repetida estos años en el Parlamento ha sido esa de “con los socialistas ni muertos” que, por cierto, no era compartida por muchos miembros de su partido. Yo espero que Podemos baje de los cielos y pise la tierra. Eso es lo que ha sucedido en el Ayuntamiento de Cádiz, donde han pasado de las musas al teatro. Y es que gobernar es muy difícil.

–La cabeza de lista de Adelante Andalucía, Ángela Aguilera, propone una moratoria para la instalación de empresas. ¿Qué opina?

–Pues que tiene que hacérselo mirar. Yo estuve el miércoles en el Campo de Gibraltar y los empresarios se quedaron estupefactos al leer esa propuesta.

–¿Cómo ve al PP?

–Muy desnortado. Además, creo que han cometido un error de estrategia porque tienen tres caravanas en Andalucía y ni los periodistas saben ya si seguir a Moreno Bonilla, a Casado o a García Egea. Creo que el PP sufre una profunda confusión porque un día se acercan a Vox, otro día irrumpen en campaña insultando como hizo la señora Tejerina, y ya hasta hablan abiertamente de recentralización de competencias. Y eso último es despreciar a Andalucía, que conquistó su autogobierno aquel 4 de diciembre y aquel 28 de febrero.

–Entiendo que la irrupción de Vox es buena para los intereses del PSOE porque contribuye a fragmentar el voto de la derecha.

–La derecha está fragmentada externa e internamente. Vox es un fenómeno populista, es la extrema derecha y lo que hace falta es que PP y Cs digan con claridad que no van a aceptar sus votos, como haría cualquier fuerza democrática.

–¿Los militantes del PSOE le han recordado mucho en esta campaña la guerra entre Pedro Sánchez y Susana Díaz?

–Qué va. Eso pertenece a la prehistoria. En el PSOE de Cádiz hay una unidad que hacía tiempo que no se veía. Y en clave nacional le diré que después de siete años y medio de desprecio continuo del PP a Andalucía ahora al fin tenemos una interlocución con Madrid. Y encima tenemos a varios andaluces en puestos de responsabilidad del Gobierno central que además tienen su corazón en Andalucía.

–La reciente encuesta del Grupo Joly sitúa a Cádiz como la provincia andaluza que es, con diferencia, la más crítica con el Gobierno andaluz, con la presidenta de la Junta y con los líderes de la oposición. ¿A qué cree que se debe?

–Es que esta provincia es muy especial, en el buen sentido de la palabra, y tiene una paradoja. Porque Cádiz tiene los dos polos industriales más importantes de Andalucía, junto con el de Huelva, y un potencial poblacional y urbano tremendo, y cuatro campus universitarios, y el puerto más importante de Andalucía... y la paradoja es que sigue teniendo un alto nivel de desempleo. De ahí ese alto nivel de autoexigencia como sociedad, que veo totalmente comprensible, reclamando más empleo. En la Junta estamos volcados en eso. En estos tres años y medio hemos creado 40.000 puestos de trabajo, pero no es suficiente.

–Es usted el ‘padre’ de la ITI. ¿Cree que está dando los resultados esperados?

–A ver, esto es un marco comunitario que acaba en 2020 y con margen hasta 2022. Los resultados concretos no se pueden ver tan pronto pero lo importante es que esta provincia cuenta al fin con una estrategia ligada a la producción, al conocimiento y a la investigación. La idea es que no se repita lo de antes, que venían empresas al olor de las subvenciones y después, cuando se acababan las ayudas, se iban. Ahora queremos convertir esta provincia en el territorio de la innovación y la investigación. Y ese papel lo desempeñarán el Instituto de Biomedicina que hay en el Puerta del Mar, y el Centro de Fabricación Avanzada (CFA) para la industria naval y la aeronáutica, o el proyecto del Olivillo en Cádiz, que se convertirá en un centro de transferencia de conocimientos entre la Universidad y las empresas. La idea es desarrollar, como ya estamos haciendo, una estrategia conjunta compartida por todos los sectores.

–Ponga algún ejemplo de esa estrategia conjunta.

–Por ejemplo el circuito cultural que integra el Teatro Romano de Cádiz, el Museo de Camarón en San Fernando, el Museo del Flamenco de Jerez o el Museo de Paco de Lucía en Algeciras. Con ello buscamos enriquecernos culturalmente pero también más potencialidad turística. Y otro ejemplo de estrategia conjunta es la que se está siguiendo con el sector de la marroquinería en Ubrique que, aunque sea algo poco conocido, genera 5.000 empleos directos y 1.000 más indirectos.

–Uno de los sectores en los que más se critica la gestión de la Junta es en el de la sanidad. ¿Cuál es su defensa?

–Es que la crisis económica afectó de lleno a los servicios públicos y nosotros tuvimos que tomar decisiones de gran calado. Y frente a otras comunidades que empezaron a cerrar hospitales y a despedir personal, nosotros decidimos blindar la sanidad pública, aunque con sacrificios. Pero lo peor ya ha pasado y ahora ha llegado el momento de la sanidad y la educación, que el año pasado y éste vivieron los mayores incrementos presupuestarios. Pero me gustaría decir que pese a todos estos problemas hemos abierto el hospital de La Línea, y hemos recuperado el hospital de San Carlos para la sanidad pública, y hemos construido el edificio de Radioterapia de Jerez, y hemos abierto seis centros de atención primaria en la provincia. Y después está lo del hospital de Vejer, que desde hace tres años está terminado, con su mobiliario, sus equipos técnicos y su plantilla ya determinada, y que no puede ser abierto porque el alcalde de Vejer y hoy candidato del PP no ha hecho las acometidas de luz y agua y no ha terminado la depuradora. Esa es la realidad, se diga lo que se diga. El alcalde de Vejer, que hace unos años se encerró para reclamar ese hospital, ahora frena su apertura en lo que es el ejemplo más paradigmático de utilización partidista para desprestigiar a la sanidad pública.

–Pero es que ese hospital empezó a construirse hace 11 años...

–Nunca hemos negado que se ha tardado mucho, pero está terminado desde hace tres años. Y esa demora vino, como le pasó al hospital de La Línea, porque las empresas constructoras quebraron.

–¿Por la misma regla de tres se puede culpar a los alcaldes de San Fernando y de Chiclana de que aún no funcione el tranvía?

–En absoluto. Yo siempre uso la autocrítica y la Junta no puede obviar su responsabilidad en la tardanza en un proyecto que, eso sí, será muy importante para la movilidad de la Bahía. Pero ese proyecto está acabado al 90% y el martes se retomarán las pruebas dinámicas. Podían haber comenzado esta semana pero hemos querido respetar la convocatoria electoral.

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