La colmena

Sierra Nevada: 5 desafíos para los 'hombres de negro'

A la espera de que el tsunami del Gobierno del cambio llegue a la Alhambra -no tardará-, la etapa que ahora se abre en Sierra Nevada va más allá del relevo en la dirección de Cetursa y hasta del ruido inicial por la sacudida de alfombras y la incómoda lupa de Hacienda.

Y lo es por dos circunstancias que ahora se cruzan: punto y final al inmovilismo y a las inercias de pura supervivencia que se había instalado para la Sierra desde la Consejería de Turismo (la gestión de los socialistas Luciano Alonso y Javier Fernández ha sido especialmente cuestionada) y, en segundo lugar, con el inesperado juego de sillones en San Telmo, el PP tiene la oportunidad de demostrar sus políticas de (supuesta) eficacia en la gestión al frente de una de las empresas públicas más emblemáticas de Andalucía.

Es la hora de Sierra Nevada. El futuro de la estación se aborda ahora o seguiremos otro medio siglo viviendo de las rentas. Lo enfatizaba esta misma semana en el Parlamento la consejera Carmen Crespo comprometiéndose a redactar un plan director que analice la posibilidad de ampliar la superficie y el horario esquiable (con "consenso" y "respetando la ley") y me lo aseguraban en la trastienda sus compañeros de Hacienda, área de la que ahora pasa a depender Cetursa, cerrando filas en torno al inspector Jesús Ibáñez como nuevo consejero delegado: no se trata de destruir; su misión es aclarar las cuentas y proyectar la empresa; convertir la Sierra en una bandera de gestión del nuevo Gobierno.

Bien. Se acepta el desafío. Continúo el artículo del domingo pasado poniéndome del lado de los 'hombres de negro'. Con ánimo constructivo pero sin esconderme detrás de lo políticamente correcto (a mí no me tienen que votar...).

1. La ampliación

¿El futuro de Sierra Nevada sin tocar la ley? La estación de esquí ocupa en estos momentos el 2,5% del Parque Nacional. Cuando se aprobó la última delimitación del espacio protegido ni se planteó la posibilidad de revisar los límites y analizar el desarrollo de la estación a medio y largo plazo. ¿Por qué? ¿Autocensura por miedo a los movimientos ecologistas y a Los Verdes? Tengo sobre mi mesa el borrador de una propuesta que plantea duplicar el espacio esquiable hacia la zona Cerro del Caballo.

La impulsa un arquitecto y experto en urbanismo que lleva décadas vinculado a Sierra Nevada y también se la ha hecho llegar a los nuevos inquilinos de San Telmo. Asegura que hay estudios de la propia Universidad de Granada que corroboran que no habría perjuicio para el manto natural por la huella de las máquinas pisanieves ni, por supuesto, de los esquiadores.

He realizado unas consultas rápidas sobre esta propuesta y el calificativo más amable que me dan es el de "locura". En paralelo, sin embargo, surge una propuesta intermdedia que podría ser hasta viable para una institución pública como la Junta: duplicar la zona esquiable hacia Montebajo y la Laguna de las Yeguas y hacia el Valle de San Juan y la Hoya de la Mora. En realidad, se trataría de recuperar unos espacios en los que muchos esquiadores veteranos aprendieron este deporte hace medio siglo…

2. Párking y accesos

Sobre el colapso del actual párking de cerca de 3.000 plazas no hay debate. El interrogante sería dónde colocar un nuevo estacionamiento y con qué capacidad. La propuesta del arquitecto pone sobre la mesa construir uno de 5.000 plazas en la Fuente del Mirlo y otro de visitantes de 750 plazas camino de la Hoya de la Mora. En su plan se plantea también peatonalizar la Plaza de Andalucía hacia la Fuente del Mirlo (se triplicaría el espacio) y mejorar los accesos por carretera: acondicionar la A-395 entre el punto kilométrico 15 y 23 desdoblando parte de la calzada, actuar en el punto negro que supone el km 30 y ordenar el tráfico para la utilización en retorno de la carretera antigua a partir del km 23 hasta el 30 de la nueva acondicionándola para la nueva intensidad del tráfico.

En paralelo, se podrían explorar nuevos accesos desde Güéjar y desde Dílar. Todo muy complejo, pero no imposible…

3. El teleférico

¿De verdad hay una empresa dispuesta a construir y explotar un teleférico? Esta es la pregunta de fondo de uno de los temas más recurrentes en la contienda política a cuenta del futuro de Sierra Nevada… El PP dice que sí y ya lo ha incluido en su programa electoral. Bien. Pero, al margen de la oportunidad política, sí hay varias reflexiones que deberían analizarse a nivel técnico: en la estación hay dos tipos de usuarios (esquiadores y visitantes) y el teleférico prácticamente quedaría relegado a estos últimos. Para una familia que suba a esquiar sería prácticamente inviable (el precio podría ser como un segundo fotfait…) y tremendamente incómodo (¿se los imaginan cargando con botas, mochilas, bolsas de esquí...?).

Si con todas estas consideraciones, hay quien cree que puede ser un transporte viable y rentable… ¿Por qué no?

4. La privatización

Si hay un foco de problemas temporada tras temporada, no es otro que el personal. La plantilla de Cetursa funciona todo el año, con unos salarios desorbitados (en muchos casos más que los directivos) y unas condiciones laborales inasumibles si la perspectiva de la empresa pública fuera ser rentable y no el engorde infinito de la deuda. Aunque los últimos tres años han sido positivos (el último aún no se ha dado a conocer pero va en esta línea), la realidad es que Cetursa acumula pérdidas de más de 33 millones. En el informe que se ha remitido al nuevo Gobierno se hace alusión, incluso, a una partida de pérdidas de 12 millones por la Universiada y de otros 6 por los Campeonatos de Snow.

El escenario para hacer viable Cetursa pasaría por la ampliación de capital. Es decir, asumir la "privatización" que el PP tanto ha reclamado estando en la oposición. ¿Hay otras salidas? Estaría bien que las hicieran públicas, pero conociendo a fondo el estado de cuentas. Sin trampas. Ni para la propia Junta ni para los ciudadanos.

5. El punto clave: Paul Mathews

En mi investigación casera sobre el futuro de Sierra Nevada, hay un nombre que surge insistentemente: Paul Mathews, presidente de Ecosing, la multinacional canadiense especializada en el diseño de estaciones de esquí que asumió la gran transformación de la estación para el Mundial del 95. El matiz que sale siempre a continuación es uno: es muy exigente y habría que encargarle el estudio sin concursos de por medio.

¿Nos podemos permitir en Granada, por una vez, ser ambiciosos? Si de verdad nos creemos que Sierra Nevada es uno de los activos más importantes del PIB del sector turístico provincial, si cada kilómetro de pista supone decenas de empleos directos e indirectos… igual el "golpe de timón" en la gestión que se empieza a colocar como una prioridad para el debate público y, como una urgencia para los colectivos estrechamente ligados a la Sierra, no sea ninguna "locura".

¿Se imaginan si, por una vez, lo hiciéramos bien?

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