Opinión

Aristócratas anónimos (9)

Yolanda Romero, subinspectora de Policía en poder de los Aristócratas Anónimos, será la secuestrada más bronceada de la historia universal del terrorismo. Encerrada en un pequeño cortijo de la sierra, pasea con su raptora Helena, nada, trata de escapar sin mucha convicción, lee sin parar, bebe y discute sobre arte, filosofía y política hasta las tantas. Infiltrada, por así decirlo, en los Aristócratas, Yolanda extrae ingentes cantidades de información (que Helena está deseando darle). Una noche Helena le informa de que acudirán a una reunión secreta de los AA. AA.

Aristócratas anónimos (8)

Durante el vals, Urrutia empezó a gritar a Yolanda, según el plan previsto, pero se apagaron, de golpe, las luces y cayeron pétalos de rosas del techo. Aprovechando la oscuridad, los Aristócratas Anónimos raptan a la subinspectora Romero con un pañuelo de seda con cloroformo. Vuelven a bajarla en brazos por otra escalera. Helena se la lleva en su vieja vespa azul al campo, mientras que Pelayo vuelve a la fiesta antes de que se enciendan las luces. Urrutia no comprende lo sucedido, pero su irritación no conoce límites. Pelayo tiene la habilidad de hacerse el tonto.