Investigar en Granada

Nanotecnología al servicio de la cerveza

  • Científicos de la Universidad de Granada han desarrollado varias aplicaciones para determinar la presencia de la amina biógena triptamina, cuya presencia evalúa la calidad de la cerveza

El responsable del proyecto (atrás con camisa de cuadros), Jorge Fernández, con el resto del equipo El responsable del proyecto (atrás con camisa de cuadros), Jorge Fernández, con el resto del equipo

El responsable del proyecto (atrás con camisa de cuadros), Jorge Fernández, con el resto del equipo / María de la Cruz

Científicos de la Universidad de Granada (UGR), han desarrollado un proyecto de investigación financiando por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad (Proyecto CTQ2014-53442-P) por el cual el grupo FQM-297 de la UGR trabaja en aplicaciones analíticas de la nanotecnología. En ese sentido, han desarrollado diferentes materiales, entre ellos uno al que se le ‘pegan’ los compuestos aminados, las aminas, y eso sirve para, por ejemplo, medir algunos parámetros en la cerveza. El proyecto verdaderamente no está encaminado a la cerveza sino que ésta ha sido una aplicación de los materiales del proyecto.

Liderado por los investigadores del departamento de Química Analítica Jorge Fernández Sánchez y Alberto Fernández Gutiérrez, y conjuntamente con una empresa de base tecnológica Spin-Off de la Universidad de Granada que es Nanomateriales y Polímeros S.L. (NanoMyP), han desarrollado un material que está basado en nanofibras, unas pegadas a otras, que lo que hacen es “crear una membrana que es capaz de unir aminas”, señala el investigador principal. En ese sentido, uno de los compuestos que pueden proporcionar información ya no sólo sobre la calidad, el sabor o el olor sino también de degradación o una mala conservación de la cerveza son las aminas. “Para que quede un poco más claro, cuando el pescado comienza a pudrirse, ese olor que captamos es consecuencia de la putrecina, que es una amina biógena que nuestra pituitaria la reconoce muy fácilmente. Por eso, nuestro organismo es muy sensible a esos compuestos aminados. Pues bien, en la cerveza aparecen una serie de aminas que son las que le dan las características organolépticas”, apunta.

¿Y por qué la cerveza? La razón es muy sencilla. En palabras del investigador “las aminas, los compuestos aminados, son parte de los compuestos que dan características a la misma en calidad, sabor, olor. Lo que hemos hecho es utilizar un material genérico para unión de aminas y probarlo en la cerveza. Y hemos visto que se puede determinar, sin necesidad de instrumentación cara y personal experto, esas aminas biógenas, concretamente la triptamina, que aparece en la cerveza”.

Investigadores en acción. Investigadores en acción.

Investigadores en acción. / María de la Cruz

Fruto de su investigación han desarrollado otra aplicación con otra amina muy importante en la sangre que es la serotonina, que es un neurotransmisor y está relacionado con algunos procesos neurológicos degenerativos. Pues bien, ese tipo de material también se ha aplicado en la determinación de serotonina en el suero sanguíneo.

El material es capaz de retener aminas y en función de lo que analices y de las aminas que haya se ve una u otra cosa. El objetivo es facilitar el análisis puesto que “tanto en la serotonina como en la triptamina, la forma de llevarlo a cabo es muy costoso y necesita de personal especializado y una instrumentación muy cara. Con este nuevo material lo que se ha conseguido es simplificar ese análisis, hacerlo más rápido pues en un par de minutos se tiene el resultado”.

Plazos

El proyecto, que se inició en enero de 2015, termina ahora en diciembre aunque han solicitado otro nuevo siguiendo la misma línea pero estudiando cosas nuevas. Y es que como señala el miembro del grupo de FQM-297 de la UGR, “nuestro grupo pretende siempre en nuestras investigaciones buscar una aplicación que sea aplicable y comercializable y que se pueda trasladar a las empresas por eso colaboramos con muchas compañías”.

El material lo ha desarrollado la empresa NanoMyP y “ellos están trabajando sobre la patente. Nosotros lo que hemos hecho es colaborar con ellos para demostrar la aplicación y publicar los resultados”, apunta.

Dentro de este proyecto también se han mejorado esos materiales ya que hay muchas proteínas-enzimas que tienen grupos aminados. Así, han desarrollado biosensores. Por ejemplo, para le determinación de glucosa y colesterol en la sangre, han utilizado estos mismos materiales.

“Hasta ahora hay una máquina que determina la glucosa en sangre, es una medida eléctrica. Nosotros lo que hemos hecho ha sido a través de una medida óptica, midiendo luz”, manifiesta Fernández Sánchez. La razón es que “hoy en día un análisis continuo de la glucosa que hay en sangre es complejo pero con una medida óptica se puede hacer de manera fiable. Lo que hemos hecho es utilizar el mismo material que tiene la capacidad de pegar aminas. Le hemos pegado una que nos dice de forma indirecta qué cantidad de glucosa o colesterol hay, de manera que si se introduce en una vena, por ejemplo, en una sala de operaciones se puede observar cómo van variando esos parámetros. El objetivo ha sido poder medir continuamente con más sensibilidad”, concluye.

El grupo de trabajo está formado por tres profesores del departamento de Química Analítica de la UGR como son Alberto Fernández y Jorge Fernández Sánchez que son los investigadores principales ayudados por Alegría Carrasco. Además, están trabajando en el el proyecto becarios y personal contratado junto con dos trabajadores de la empresa NanoMyP.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios