INVESTIGAR EN CÓRDOBA

La fusión entre la UCO y el Imibic

  • Investigadores universitarios y del centro biomédico desarrollan estudios conjuntos sobre el cáncer

Miembros de la UCO y el Imibic implicados en el proyecto. Miembros de la UCO y el Imibic implicados en el proyecto.

Miembros de la UCO y el Imibic implicados en el proyecto.

El Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (Imibic) se nutre, en gran parte, de investigadores de la Universidad de Córdoba (UCO) y, también de especialistas del Hospital Universitario Reina Sofía. Esta fusión de científicos hace que los trabajos de investigación se multipliquen, pero que también se focalicen en áreas de gran importancia sanitaria. Uno de ellos el el grupo Nuevas Terapias en Cáncer, que dirigen el catedrático de UCO y jefe de servicio de Oncología Médica del Hospital Reina Sofía, Enrique Aranda Aguilar, y el investigador del Imibic Antonio Rodríguez, quien explica que “se trata de un grupo multidisciplinar, donde participan tanto investigadores clínicos, como investigadores básicos”. El grupo se creó en el año 2009 “como consecuencia de la necesidad de realizar una investigación traslacional que contribuya a un mejor beneficio clínico para el paciente de las nuevas terapias dirigidas en cáncer”, anota.

“Las líneas de investigación de nuestro grupo tienen como objetivo mejorar el uso en clínica de las nuevas terapias en cáncer”, explica y añade que “estas nuevas terapias son fármacos dirigidos contra dianas moleculares en el tumor, y por tanto se necesita caracterizar molecularmente la enfermedad en cada paciente”. Rodríguez aclara que esta aproximación es “lo que se denomina medicina personalizada o de precisión, y consiste en adaptar el tratamiento médico a las características moleculares de la enfermedad de cada paciente”. De esta forma, prosigue, “es posible aplicar los distintos tratamientos en aquellos pacientes que tendrán un beneficio de los mismos, evitando el gasto innecesario y posibles efectos secundarios a aquellos que no lo obtendrán”. “Nuestro trabajo se centra fundamentalmente en cáncer de colon y cáncer de mama”, recuerda.

Fructífera vinculación

El doctor alude a la “relación estrecha” que mantiene con la Universidad de Córdoba y expone que “además de realizar la investigación en dos centros directamente relacionados con ella, como son el Hospital Universitario Reina Sofía y el Imibic, también distintos miembros del grupo realizamos tareas docentes y de formación de investigadores en el ámbito de nuestra Universidad”. “Además, siempre que podemos participamos en eventos organizados por la UCO para la difusión científica, tanto en el ámbito profesional como aquellos dirigidos al público en general”, subraya.Rodríguez hace hincapié en que la investigación que realiza su grupo es de carácter “traslacional, es decir, que los resultados de los estudios que realizamos en el laboratorio deben ser aplicables en clínica en un tiempo razonable”.

En concreto, destaca, “hemos descrito biomarcadores que nos van a permitir predecir qué pacientes van a responder mejor al tratamiento con fármacos”. Antiangiogónicos que están diseñados para evitar que el tumor pueda crecer y formar metástasis”. Pero esta no es la única línea que llevan a cabo, ya que también “estamos validando clínicamente el uso de la denominada biopsia líquida en el cáncer de colon, es decir la capacidad de determinar características moleculares del tumor mediante un análisis de la sangre del paciente”, avanza. “Esto va a permitir al oncólogo no solamente elegir el tratamiento adecuado para cada paciente, sino también monitorizar la respuesta del mismo al tratamiento”, expone. Pero aún hay más, porque este grupo también ha llevado a cabo recientemente un estudio “donde identificando las proteínas presentes en el aire exhalado con las que podemos distinguir individuos sanos de aquellos que tienen cáncer de pulmón, lo que podrá ser una eficaz herramienta para el cribado y el diagnóstico temprano de esta enfermedad”, apunta Rodríguez.

Como se trata de un equipo multidisciplinar las actividades de cada integrante del grupo es diferente. Al respecto, el doctor detalla que los investigadores clínicos realizan su actividad de investigación de manera “más cercana al paciente y participando en ensayos clínicos que, en definitiva, van a generar más cuestiones y preguntas que luego se van a intentar abordar en el laboratorio”. Por su parte, “el trabajo de los investigadores básicos en el laboratorio es diferente e incluye el empleo de distintos modelos pre-clínicos, y una vez obtenidos los resultados, se realiza su validación clínica para comprobar si constituyen un avance y por tanto una mejora que deba implantarse en el sistema sanitario”, expone.

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