Los países con modelos electorales proporcionales pagan más IRPF

  • Los tipos impositivos que gravan el trabajo son en España 21 puntos más elevados que los de Estados Unidos, mientras que la fiscalidad del capital es 13 puntos inferior.

El trabajo de fin de grado de Economía realizado por el alumno de la Universidad de Málaga Diego Malo también contempla la relación que existe entre el modelo electoral y la política fiscal. En este caso ha observado que los impuestos que gravan el capital son con diferencia más altos que los que afectan a las rentas del trabajo en los países que se rigen por un sistema mayoritario. En cambio, los contribuyentes que viven en países con un sistema proporcional soportan tipos impositivos más altos por los ingresos derivados del trabajo que por que tienen su origen en los ahorros o el patrimonio.

Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido son los casos más paradigmáticos. El modelo electoral en los tres casos es mayoritario. El tipo impositivo que pesa sobre las rentas de trabajo es en Estados Unidos es del 21%, mientras que en el Reino Unido asciende al 26% y en Canadá al 28%. En los tres casos, los ciudadanos pagan más impuestos por el capital: EEUU asume un tipo medio del 30%, el Reino Unido del 27% y Canadá del 37%.

¿Qué sucede en los países que eligen a sus representantes a través de sistemas proporcionales? Fundamentalmente que los ciudadanos pagan más por los ingersos obtenidos con su trabajo que con los procedentes del capital. Suecia es el ejemplo más significativo: el tipo impositivo del trabajo es del 46% y el del capital del 25%.

En este segundo bloque España se sitúa a medio camino: El promedio del tipo que se aplica en el IRPF es del 34%, mientras que los impuestos sobre el capital alcanzan el 17%.

Si se compara el caso español con Estados Unidos se puede apreciar que los impuestos sobre la renta están 21 puntos por encima, y los del capital 13 puntos por debajo.

El estudiante subraya que los países con sistemas mayoritarios y distritos uninominales (se elige un representante por circunscripción) “se sienten restringidos a subir el impuesto del trabajo debido a que la presión que pueden ejercer los votantes a la hora de establecer la política es mayor que la que pueden ejercer los lobbies empresariales”. En los sistemas proporcionales, en cambio, sucede justo lo contrario. Es decir, los lobbies “van a tener más poder para influir en la política” que los electores.

Este fenómeno es el que puede explicar que países como Estados Unidos o el Reino Unido, pese a que aparentemente son más capitalistas, tengan en cambio “un impuesto del capital más alto que el del trabajo”.

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